lunes, setiembre 03, 2012

REALIZACIÓN HUMANA



Por David Robinson Quispe Barraza

Una característica que siempre dificultó el camino del hombre es que este siempre quiso, y querrá, controlar completamente la naturaleza, prever todo es parte de su vida y de ello depende actualmente casi toda su existencia. Esta característica afecta no solo al círculo de intelectuales, científicos, o aficionados a la ciencia; también afecta al campesino, al obrero, al técnico, al profesional. En suma, afecta al hombre occidental y en cierta medida también al oriental.

Es curioso que este mismo afán que nos  llevó a un gran desarrollo nos esté llevando también a un gran deterioro, lo peor  es que muy pocos quieren ver y atender esta otra cara de la moneda  y casi nadie a intentado ver  siquiera  la existencia humana a través de cristales no científicos. Parece que la mente está tan obnubilada que no se ha tomado el tiempo para reflexionar acerca del circulo vicioso en el que ha caído; sin embargo, puede ser  también que la mayoría sí se haya percatado de esta situación; pero, como pasa siempre en el espíritu humano, el miedo a destruir su castillo de naipes hace que su construcción  continúe.
Me atrevería a decir, siguiendo una intuición mía, que muy pocos grupos sociales escapan en cierto grado a esta suerte, entre ellos los niños y los pueblos aborígenes que han tenido poco contacto con la cultura de occidente. Cabe decir  que en este trabajo no cometeré el error de afirmar que esta característica es mala y perjudicial, pues tengo por cierto que no lo es; y también, que sí lo es.  Para ser más claro quiero recordar que este ímpetu del hombre por conocer y predecir  todo con exactitud lo ha llevado a grandes entendimientos, descubrimientos y creaciones beneficiosas para toda la humanidad, tanto es así que paradójicamente este mismo afán lo está llevando a admitir, poco a poco, la tesis contraria.
No diré que solo la ciencia nos está llevando al entendimiento de que no es posible conocerlo todo; también ayuda a esta comprensión, además de la filosofía y de la intuición, la desesperanza del hombre con respecto a la ciencia misma, ya que es notorio que ella no puede  solucionar muchos problemas que conciernen al hombre, entre ellos:  la crisis social, política y cultural en la que nos encontramos. En todo caso, el fenómeno descrito, que nos sumerge en una especie de desconcierto en cuanto al conocimiento, es complejo y obedece a diversos factores que no lograremos entender con precisión.

En un inicio, guiado también por el impulso de comprender la realización humana, creí que la mejor manera de abordarla era a través de la comprensión del hombre, tenía la idea de que estudiando profundamente todas las influencias que se ciernen sobre él  lograría un entendimiento profundo e integral de su ser. Entonces, me enfrasqué en el análisis de lo social en el hombre, de lo individual, de lo histórico, de lo volitivo, etc, etc, etc. También tenía en mente involucrar factores de orden ontológico (movimiento, unidad , pluralidad, etc.) y también de orden ético (felicidad, placer, etc.).
Por último pensaba integrar todas estas influencias y obtener así una especie de fórmula feliz que resolviera  muchos de los problemas del humano en general, el problema de la realización humana en particular y, sobre todo, muchos de los problemas existenciales que me aquejan hasta hoy. Todo dio un giro cuando me percaté de que con este procedimiento trataba de encontrar  ,del modo como lo hace la ciencia, una especie de regla general aplicable, en este caso, al hombre.      No voy a negar que este proceder es fructífero, al igual que lo es el proceder de la ciencia; nadie puede negar sus beneficios. Sin embargo, como dije, hay una cuestión que se ha dejado de lado por mucho tiempo, incluso en el campo científico.
Durante un  largo periodo en la historia se  ha tenido, y todavía se tiene, por implícito que el mundo, las cosas y el hombre tienen cierta explicación; explicación que por ahora se considera oculta en parte, pero que con el paso del tiempo y el avance del desarrollo tecnológico saldrá a la luz. Además, se tiene el presupuesto de que el hombre tiene la capacidad de hacerlo. Al parecer esto está ocurriendo. El desarrollo científico y tecnológico, día a día, nos abre puertas a nuevos entendimientos; solo que al explicar muchas más cosas dejamos de entender muchas otras; y a veces uno se pregunta si nos estamos alejando o acercando a la explicación de los fenómenos.
 Es curioso que, contranatura, tomemos como válido un único proceder para la explicación de las cosas  y dejemos de lado muchos otros. Vaya contradicción, queremos hallar una explicación sin tener en cuenta muchos aspectos del fenómeno que estudiamos, pero la incertidumbre es aun mayor y aún queriendo y esforzándonos por incluir meticulosamente cada uno de los aspectos que influencian en el fenómeno, por alguna cuestión extraña del ser, del universo, del mundo, de una pequeña partícula, no llegaremos  a comprender absolutamente, y con exactitud, ningún fenómeno; estamos condenados a ello.
De esto nos puede ilustrar mejor un problema científico, el problema de los tres cuerpos. Este nos enseña que podemos entender y predecir, con asombrosa exactitud, un fenómeno que tiene solamente una  influencia; es decir, solo podemos comprender y predecir, casi con exactitud, un sistema que consta únicamente de dos cuerpos; de los sistemas de tres cuerpos no podemos predecir casi  nada. Ahora bien, si observamos los fenómenos de la naturaleza nos percataremos de que no existen sistemas de dos cuerpos; estos solo son en el plano del ser pensado. Por lo tanto todas las predicciones que se hacen en base a dos cuerpos, científicas o no científicas, solo son aproximaciones. Contra esto se podría argumentar, en el plano científico, que en la actualidad existen matemáticas más sofisticadas –por ejemplo la matemática fractal- que nos permiten un mayor entendimiento que las matemáticas clásicas; sin embargo, estás también solo nos brindan aproximaciones, quizá más precisas, pero aproximaciones en fin.
A toda esta incertidumbre se añade la relatividad de las mediciones, a modo de explicación podemos decir que una cosa es medir en metros y otra muy distinta en centímetros, claro está que esto se aprecia mejor al medir fenómenos complejos. Lo mismo ocurre con los diversos tipos de matemáticas; existe relatividad entre sus mediciones.
Volviendo a nuestro tema, no me queda más que precisar que el entendimiento del hombre pasa por estos mismos avatares, así mismo la realización humana no es más que una generalidad. Por tanto, pretender decir qué es la realización humana, al modo de una fórmula, es un ejercicio casi vano.
A todo lo dicho, el panorama parece sombrío, pero no lo es, pues es conocido que andamos mejor cuando reconocemos nuestras dificultades.
Si tenemos en cuenta que la naturaleza es un sistema relacionado, o por lo menos  complejo (sistemas de más de dos cuerpos), solo nos quedará admitir que nunca podremos entender completamente todas sus relaciones y toda su complejidad; tampoco lograremos comprender con precisión fenómenos “simples” como el hombre o la realización humana; pues a pesar de todo lo que conocemos hasta ahora, y de lo mucho que hemos investigado; tenemos que admitir, primero, que no es posible abarcar la totalidad de factores de un fenómeno y segundo, que hasta ahora, solo lo hemos “medido” con una única “medida”. Nos olvidamos de la relatividad de las mediciones; nos olvidamos de que tenemos una única manera de enfrentarnos a la naturaleza; nos olvidamos de que la naturaleza no se agota en una única perspectiva.
Tal vez, después de todo, solo nos quede volver al inicio para escuchar, por ejemplo, la voz de Genófanes y asumir, de una vez y para siempre, el problema de la trascendencia; tal vez nuestra condena a conocer pequeñas parcialidades del ser sea también nuestra mayor ventaja.  Pero, el caso es que  esta “dificultad” está presente –también en la realización humana- y solo nos queda  como consuelo la pregunta filosófica por excelencia: Por qué.
¿Por qué  la trascendencia se manifiesta en todos los campos del conocimiento? ¿Por qué nunca llegaremos a conocer completamente? A este respecto solo me queda recurrir a lo que considero la raíz del problema: El problema del conocimiento.
En conflictos como el de los campesinos agricultores y la actividad minera, subyace una problemática; ¿A quién creer?, ¿Qué posición tomar?
Por un lado, los empresarios, los medios de comunicación, que a ultranza, tratan de imponer su posición escamoteando su modo platónico de ver el mundo con frases como “es lo mejor para el país”, “es lo mejor para todos”. Por otro lado, Rafael Correa, el ilustre presidente ecuatoriano, apoyando la posición antes expuesta; deslumbrando, a propios y extraños, con el fulgor de su argumentación silogística; incluso, sus acérrimos detractores (medios de comunicación), que, antes de, criticaban y evitaban publicar sus declaraciones; Ahora, después de, por lo menos por un pequeño lapso de tiempo, reproducen, y reproducen, mediáticamente, –como quien utiliza el argumento ad verecundiam- su explicación acerca de este tema.
 Finalmente, del lado contrario, tenemos a  los campesinos agricultores y muchos otros habitantes de  los pueblos afectados, que defienden empeñosamente su visión intuitiva del mundo, su forma de vida. Tal vez, al término de este conflicto, no les quede más que permitir la extracción minera formal, pero lo cierto es que, de alguna manera, han invocado a un Protágoras, que se hizo, y se hará escuchar, cada vez más fuerte, de ahora en adelante.
Es demasiado evidente que en la naturaleza, y sobretodo en la forma de conocer del hombre, se manifiesta la multiplicidad; por ello las diversas concepciones del mundo; por ello las diversas maneras de percibir un mismo acontecimiento, una misma situación, una misma cosa. En el caso del conflicto minero; en casos simples de la vida cotidiana; se manifiesta todo lo mencionado; pero, como anteriormente lo sostuve, en todo lo expuesto aquí, subyace el problema del conocimiento.
 A decir de muchos filósofos, a decir mi convicción, el  hombre es agente activo del conocimiento; pero, ¿de qué modo lo es?; ¿será que el hombre solo hace interpretaciones que nada tienen que ver con el referente?; ¿será que el hombre, en su forma de conocer, capta una parcialidad del nóumeno, y añade otra parcialidad de su interpretación?; ¿será que el fenómeno y el nóumeno, en el caso del hombre, son una misma cosa, y que la acuñación de estos términos no sería otra cosa que metafísica?; o… ¿será que el hombre solo conoce la realidad, y solo vive en la realidad, y la realidad no es más que una interacción entre el hombre y  la existencia, y no la existencia misma?
 Si admitimos la afirmación que se hace en esta última cuestión, además de resolver el problema de la multiplicidad, llegaremos a la posible conclusión de que el hombre vive, algo así, como inmerso en una especie de burbuja, que a su vez, está inmersa en otra burbuja mayor. La burbuja mayor representaría al ser total, la burbuja menor, la realidad del hombre. Pero lo más desconcertante; a parte del conocimiento de que las burbujas están íntimamente relacionadas, y en pleno movimiento y variación; es que no solo el hombre es agente del conocimiento, sino que cada hombre lo es; además no solo se da la realidad del hombre; no dejemos de lado la de  los animales, plantas, bacterias, etc.
Si esto es  así, y si efectivamente se dan varias realidades, no nos quedaría más remedio que admitir los diversos puntos de vista, las diversas maneras de vivir, las diversas formas de vida; pero admitir todo esto es, quizá sea teóricamente un ejercicio no tan complejo; lo complicado vendría a ser vivir y relacionarse de acuerdo a ello, pues tampoco en esto existe una fórmula que nos señale cómo convivir.
En la actualidad, lamentablemente,  se idolatra la creencia de que solo se da una única realidad y muchas otras “interpretaciones aparentes”, que modernamente, y eufemísticamente, se señalan con apelativos como “países del tercer mundo” “pensamiento retrógrado” “formas atrasadas de vivir”.
Se  admite, implícitamente o explícitamente, que la mejor forma de vivir es vivir de acuerdo a una sola concepción, por ejemplo, se cree que todo país, para desarrollarse, tiene, necesariamente, que explotar cada yacimiento minero que encuentre en su territorio; incluso cuando esto implique pasar por sobre un pueblo, por sobre una cultura”. Muy en el fondo, se tiene la presunción  de que todos debemos vivir de acuerdo a una sola concepción, de acuerdo a sola realidad. Dan fe, de todo lo dicho, fenómenos como la globalización, la “modernización”, etc.; pero, como arriba mencioné, es propio de la naturaleza que la multiplicidad se manifieste en su seno; y tal vez, eso sea lo mejor.

 Enfatizar en la unidad, en desmedro de la multiplicidad, fue el error que cometió Rafael Correa en su argumentación ; tal vez, se me acuse de  hacer exactamente lo contrario; sin embargo, en lo escrito acerca del conocimiento, la trascendencia y la multiplicidad -y a pesar de haber recurrido a Genófanes, Gorgias, Protágoras  y Platón- espero no se me mal entienda, pues con todo lo dicho no he logrado decir todo lo que quise; además este trabajo, más que otros, sufre de lo mismo que denuncia… no hay fórmula que dé cuenta exacta de un fenómeno, no hay fórmula que explique con exactitud la realización humana.




domingo, setiembre 02, 2012

EXITOSA REALIZACIÓN DE LA JAI 2012

Los días 3,4,5, se realizó la JAI 2012, en el prodigioso paraje de Ingenio- Concepción- del Valle del Mantaro. Se examinaron importantes ponencias sobre el tema propuesto: Realización Humana. Eifel Ramírez (desde Alemania), Pedro Balladares, Marcos Ccoica, Luis Valderrama, y Mario Portocarrero. En la sesión de balance y decisiones organizativas, se definieron las nuevas responsabilidades: . Asesor General del TAFIDEP: Mario Portocarrero . Asesor del Módulo I: Luis Valderrarama. . Presidente del TAFIDEP : Julio Ventura. . Coordinador General: Marco Ccoica. . Coordinador del Módulo III : Joel Córdova . Coordinadora del Módulo II : Telma Basurto . Coordinador del Módulo I: (p) Marcos Ccoica. Se ha definido también el contenido de los módulos, las secuencias, los modos de certificación y acreditación. La convocatoria para la nueva JAI 2013, se ha fijado para Verano 2013. Cada año hay avances y nuevos problemas a resolver. En sus 10 años de existencia el TAFIDEP está preparado para una mayoría de edad. Por tanto la tarea más urgente es el fortalecimiento interno para extender nuestra acción en la ciudadanía universal de la Filosofía y el compromiso específico en la reflexión y proposición de alternativas en el campo del derecho y la ciencia Política. Próximamente iremos publicando las ponencias de la JAI, en su última versión, los trabajos de los miembros de cada módulo y artículos de colaboradores e invitados. Desde Lima 02-09-12

lunes, diciembre 26, 2011

El Tema de la JAI 2012



REALIZACIÓN HUMANA

(Antropotélesis)


Considero, que el tema de la JAI 2012 ha sido bien elegido por estas tres buenas razones que me atrevo a exponer:

1. Nuestra existencia del "somos de ahora" oscila entre el recuerdo de cuanto hemos sido (y en este extremo decimos que no cabe duda alguna de que formamos parte de una continuidad de fases pre-humanas en el cosmos) y por otra parte tenemos la expectativa de un "más ser" pero en este punto nos encontramos acosados por la necesaria certeza de la muerte y una irremediable ambición de trascendencia.

Este primer planteamiento nos obliga a responder muchas preguntas como:

¿En qué consiste precisamente esto de "realización humana"? ¿Podemos dirigir nuestra realización o somos solamente un resultado aleatorio de infinitas condicionantes? ¿Puede uno llegar a decir "me he realizado al fin" o somos en si proyectos sin término? ¿Y... qué decir de la inmensidad de jóvenes que desean ser lo que nunca podrán ser, donde realización paradógicamente significa "frustración"? ¿hay realización humana en los que se encuentran condenados en las prisiones? ¿la heroicidad y el martirio son realmente realizaciones humanas? ¿La realización humana exige solidaridad o también el egoísmo es una adecuada realización? ¿la realización humana tiene siempre que relacionarse con la moral?...

2. Vivencialmente, los jóvenes de nuestro taller son verdaderas hogueras de un quehacer intenso por alcanzar logros valiosos en la forja de su personalidad profesional. Discutir sobre realización humana es tan importante como el proporcionar una poderosa arma o brindar un sólido puente al que lucha cruzando por los abismos de incertidumbres con el exiguo auxilio de inciertos principios, casi todos contradichos a partir del mal ejemplo y los horrores que espectamos en la doliente historia de hoy. No obstante, nuestros jóvenes deben realizarse, ni siquiera vale la pena plantearse una duda.

He recordado muchas veces el ejemplo aquel que nos dio un lirio blanco y perfumado crecido en un charco maloliente.

Tal vez esa imagen es la de la realización que aspiramos en contraste con los vencidos, exhaustos que a diario vemos en una lucha desigual contra el engaño, la intolerancia, la injusticia y la osadía del prepotente. Entonces ponemos en evidencia que también es realización no menos humana la de los que se acomodan y aprenden a convivir algunas veces deplorando su condición de claudicantes. En una profesión como la del abogado o el politólogo, esto es acuciante.

El tema propuesto visto desde este ángulo se hace de urgente estudio y surgen nuevas cuestiones como: ¿Es el ámbito profesional el mejor campo para la realización humana? ¿puede en especial el campo del derecho y la política ofrecer una realización digna para el hombre o la mujer de hoy? ¿La realización concebida como el logro d una personalidad proba y responsable es una utopía? ¿Es posible realmente ser lirio en la Charca? ¿Es la alternativa individua la más eficaz para lograr una realización humana?

3. Desde la óptica internacional, las crisis económicas, morales, ecológicas... nos presentan un riesgo de vida extremadamente desfavorable. Los nuevos mitos escatológicos se multiplican. El regreso a los misterios y los profetas se hace casi necesario ante la ignorancia de lo que ha topado con nuestros límites explicativos.

Por otra parte, la consigna de "sálvese quien pueda" a costa del poder sobre los débiles, la fabricación de redes de engaño a partir de los comunicadores sociales, la brutal soberbia de los tiranos, todo lleva a concebir una salida pragmática derruyendo todo tipo de principios salvo el que me lleva al individualismo extremo de buscar mi salvación sin importarme el resto.

Es una visión catastrófica por cierto. Pero por otra parte justamente en la oscuridad luce con mayor fulgor la sabiduría de los pueblos. La enseñanza de grandes maestros. la fuerza inmarcesible del optimismo por la vida.

Y afloran nuevamente otras consideraciones e interrogantes.

Al ver felices a niños en el Ande dedicados a una vida sencilla; esto de la realización humana ¿No será más que un escamoteo a la razón traída por los pelos desde occidente? ¿Se hicieron acaso gran problema nuestras generaciones anteriores en este antiguo suelo, si simplemente vivieron, crearon sus costumbres y es cada día más evidente que vivieron bien? ¿Pero por otra parte también los griegos vivieron su mundo mezclado entre naturaleza, humanidad y creencias poderosas y fecundas? ¿No es la gran pregunta sobre la realización humana la que ha fomentado las más grandes creaciones de arte? ¿O es el arte justamente el modo de eludir las sinrazones que surgen al querer racionalizar la vida humana? ¿La realización humana tiene que seguir la senda apolínea de la razón pura o cultivadas con las sugerencias socráticas, o por lo contrario la vía órfica del sentimiento y el placer, o la accesis del santo de Hipona o la renovada rebelión Nietzcheana es la que se debe escoger. Incluso si se sostiene un "deber escoger"? ¿De qué modo todo esto nos sirve para pronunciarnos sobre los problemas que viven nuestros amigos, nuestros compatriotas y los pueblos y naciones del mundo? ¿El legítimo derecho a la autodeterminación es realmente justificado y legitimado? ¿Quienes son los que tienen la atribución de regir el camino de los otros? ¿Cómo podemos postular el futuro en forma conservadora o en forma revolucionaria? ¿Debemos soportar la necesidad o aspirar a la libertad? ¿Cómo llegar a dar cuenta de tantos elementos de este problema como los de identidad, autenticidad, libertad, tolerancia, responsabilidad, heroísmo, o por lo contrario todos los parientes de la resignación y pasividad?

Vemos que necesariamente nuestra discusión en la JAI atraerá la atención de todos los filósofos y sabios de la historia, que a través de nuestras expresiones reiterarán su presencia en la historia. No podremos eludir en nuestras ponencias el pensamiento heredado. Son probablemente nuevas situaciones que reviven viejas preguntas.

Finalmente:

Sabemos que preparar una intervención en las mesas, corre el riesgo de hacernos imposible un discurso bien estructurado porque todas las partes exigen ser tomadas en cuenta. Pero tengamos en cuenta que cuando no se sabe por donde entrar en una caverna de 100 entradas, puede uno escoger cualquiera de ellas. Optando por un espíritu de aporte más que de una trivial competencia.

La JAI no es sino una reunión de las que siempre cosechamos más de lo que esperábamos luego de preparar un breve discurso con la responsabilidad y cuidado exigidos. La diferencia solamente estriba en la continuidad de nuestras reflexiones, el tiempo suficiente y el solaz acogedor de un paraje escogido a propósito.

Esperamos que nos hagan llegar los títulos las preguntas clave y las sumillas. Si cooperamos en la preparación tendremos una JAI mucho más exitosa.

No está dicho que sólo los que culminen una ponencia tienen derecho a participar. Siguiendo nuestro método de siempre, aporta el que piensa y a veces mucho más que los ponentes. Aporta el que apuntala una idea expresada a medias, aporta el que contradice depurando visiones o enunciados defectuosos o impertinentes.

La JAI es una serie de jornadas donde ponemos en ejercicio todo lo que hasta aquí se ha cultivado.

Por acuerdo de los convocantes, nuevamente la JAI se realizará en el hermoso valle del Mantaro. Se ha asegurado ya el local, el hospedaje y la alimentación, tanto como los amigos de Huancayo que nos ofrecen una gira de clausura.

En la última sesión de la JAI, se tomarán acuerdos importantes y se elegirán los responsables del TAFIDEP para el año 2012.

lunes, diciembre 20, 2010

LA SOCIEDAD DE PENSANTES LIBRES (Saludo a los nuevos Candidatos al TAFIDEP)

Nuevos candidatos al TAFIDEP.

Esta es una buena noticia y en esta oportunidad es preciso darles el saludo y reflexionar sobre el significado que hasta aquí ha adquirido el TAFIDEP.

El sábado 28 de abril 2011, se ha realizado la reunión preparatoria de la creación del nuevo módulo del TAFIDEP-Lima. El sábado 11 de Junio se realizará la sesión de fundación.

Como en toda sesión preparatoria se trató de las inscripciones, Las palabras de Bienvenida a cargo del Asesor, la historia del TAFIDEP a cargo del Coordinador Julio Ventura, la manifestación personal de cada postulante, la presentación del plan de estudios y la primera sesión general de orientación sobre los grandes problemas de la Filosofía. Al término de la sesión se dio los tres primeros encargos de ponencias sobre: 1. ¿Hicieron filosofía los hombres primitivos? 2. ¿Cual es la tradición filosófica anterior a la occidental?- 2.1. Esta cuestión está distribuida en varias partes por lo que el encargo se ha designado a dos miembros. El primero resolverá esta pregunta: ¿Cómo se configura la tradición filosófica de la Mesopotamia antigua? 2.2 ¿Cómo se configura la filosofía en la india antigua?

Para el sábado 11 de Junio, la agenda es como sigue:

1. Ratificación de los inscritos en el módulo 2011 y admisión.
2. Luego de la admisión cada miembro nuevo intervendrá brevemente y sintetizará en una que comprenda su propuesta de compromiso personal en el camino y propósitos de nuestra institución. Esta frase muy breve, la deberá repetir siempre al firmar cualquiera de sus producciones en el TAFIDEP. Es, lo que denominamos “la palabra dada”: el pilar del reglamento que se impone para sí y ofrece al resto el nuevo participante y por tanto la razón formativa que en adelante le será exigible.
3. Disertación acerca del método: Por ser primera sesión académica se explicarán los procedimientos internos de discusión.
4. Tema I: ponencia- discusión – síntesis / Tema II / tema III. Si en el tiempo previsto no se puede realizar los tres temas, se reprogramarán los que no fueron discutidos.

QUEDAN INVITADOS A REINICIAR LOS ESTUDIOS QUIENES NO PUDIERON PROSEGUIR EN LOS MÓDULOS ANTERIORES.

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SOMOS UNA COMUNIDAD DE PENSANTES LIBRES.
(Disertación de bienvenida)

Lo que sin duda define a los seres humanos es su capacidad de decisión, la auto-conducción. Y es esto lo que podemos prometer cuando formamos parte de una comunidad de pensantes que aspiran por lo menos una cosa: la libertad. Lo que a la vez nos permite entendernos en un lenguaje propio, del que aquí trataremos como el “lenguaje de los humanos libres”, QUE ES EL QUE PRETENDEMOS COMO PRIMERA CONDICION CONTRATAR EN EL TAFIDEP.

La auto conducción es una evidencia una condición primaria de nuestra personalidad, pero encierra dentro de sí aspectos conscientes simultáneos como por ejemplo el conocimiento mínimo de su entorno cósmico y personal, el grado de integración alcanzado en el mundo circundante, la comprensión del modo de pensar de los que han resultado amigos y los discrepantes, los intereses que nos motivan, los propósitos tras los que orientamos nuestras acciones, las expectativas que tienen los demás sobre nuestra persona y las expectativas que tenemos de los demás, y una serie de otros factores que se sintetizan en cada acto de nuestra vida, cuando decidimos una u otra dirección de nuestra actividad. Sin embargo, todas estas condiciones son dinámicas, es decir, no son cualidades hechas para siempre sino que cada cual se procesa con las demás circunstancias. De modo que sin perder la unidad y continuidad en nuestras vidas cada vez nos hacemos distintos a un pasado con aciertos y desaciertos con ritmos diferentes en nuestra realización.

La auto conducción de la que hablamos es lo que expresa el grado de nuestra madurez, el nivel al que ha llegado nuestra realización. En esto remarcamos una opinión escuchada de un nuevo candidato “queremos nuestra formación integral”, Desde la primera reflexión le podemos añadir que esa aspiración tiene un sentido aun más intenso en términos de plenitud (y nada menos, aunque sólo se llegue cada vez a un grado de consecución) porque la grandeza y miseria del ser humano es ser capaz de conocer y aspirar la trascendencia es decir la realización humana más allá de los límites que se hacen de hecho evidentes y frustrantes en cierto modo cuanto más, en tanto que mayor sea el alcance de nuestras comprensiones y ambiciones.

Nos definimos personas, cuando somos capaces de responder de nuestros actos frente a los demás, y justamente allí es donde podemos considerar que las decisiones tomadas no se dieron en una fosa vacua, sino en una realidad plena de otros, Plana de confianzas y grandezas que nos brindan aquellos y a la vez que nos conducen nos exigen. La responsabilidad es el factor que nos hace partes de un todo llamado sociedad. De modo que no es posible un desarrollo real de la persona fuera del entorno social, que también es deviniente, es decir cambiante a la vez continuo, y en cuanto acumula experiencia aprovechada de sus aciertos y perfilada con la corrección de sus errores, tiene un grado de perfección siempre posible que cuando en esa dirección se avanza recibe el nombre de progreso.

Nuestra comprensión del mundo, la autoconciencia personal-social la posibilidad de autonomía en nuestras decisiones la integración en el sentimiento de nuestro pueblo, la percepción de sus manifestaciones simbólicas, es lo que hace nuestra identidad.
Somos hoy, aquí dentro de una colectividad y somos cambiantes “in fieri” (como calificaron los escolásticos esta sorprendente condición de ser ahora, dejando de ser y llegando a ser. “in fieri” significa “en ser siendo” o también “en haciéndose”: expresión latina que de algún modo puede ser un auxilio para la difícil tarea de decir lo que nos esforzamos en expresar). Nuestra identidad es muy rica y cargada de maravillosas fuerzas que hacen de nosotros lo que somos. Tenemos una identidad “in fieri” y sólo sobre esta base se puede uno auto conducir. En consecuencia todo lo que daña o limita nuestra capacidad de una auto comprensión cabal del todo y nuestra función como parte, condicionará un desenvolvimiento de conducción ajena un dejar de ser nosotros mismos. Lo que se ha venido a entender como “alienación” (de “alienum” que significa “ajeno” ser nosotros mismos pero ajenos a nuestras propias decisiones es lo que da como resultado esta problemática figura de la alienación).

Por otra parte, no estamos solos en el mundo. Es más, la soledad es percibida siempre como una condena. De otro modo las cárceles, los confinamientos o el ostracismo no habrían constituido amenaza o castigos. Y nuestras decisiones no siempre son las que son aceptadas o seguidas. Para ello se requiere habernos hecho multitud, sentir y pensar con las necesidades y proyectos de la multitud y esta identidad más compleja nos pondría en una responsabilidad mayor pero en un nivel de mayor realización sin duda. No obstante en la grandeza y miseria que hacen matrimonio en la condición humana, la auto conducción lidiará con las múltiples aristas que presenta la amenazante alienación. No cabe sino cualquiera de estas alternativas: o decidimos apartándonos pero sólo por acierto nos integraríamos al conjunto, por lo general esta opción implica jugarnos una probabilidad de terminar excluidos. O decidimos siguiendo al conjunto ahogando nuestra propia palabra, pero esto constituye la más alta traición frente a la confianza con la cual el resto se dirige a nosotros esperando nuestro singular aporte y en consecuencia queriendo ser mejor, resultamos lo peor. La tercera posibilidad es que sepamos asumir la alienación no siempre como degradación sino en su aspecto contrario como factor de realización. Asumiendo el papel que se nos asigna en la sociedad aportar decisiones (sabiendo que esto es alienar al resto peor como una necesidad de un “más ser”) y asumir las opiniones no previstas por nosotros desde el ángulo limitado que por fuerza nos permite ver el mundo. Y esta aceptación comienza por una voluntad de tolerancia y sigue por una nueva decisión de ser parte crítica en el todo. Entonces ser también “el otro” sin dejar o renunciar a ser uno mismo, es superar el egoísmo asfixiante y aniquilador que es herencia del que teme a la alienación y no la instrumentaliza desde su cara creativa. La alienación tiene su opuesto que es la integración que es justamente lo que acabamos de describir. Y una formación integral es la consecuencia de sentirse plenamente uno decidiendo formar parte de un proceso infinito donde superando las limitaciones del pequeño mundo el individuo adquiere la plenitud.

La auto conducción que es la condición que nos delata frente al universo como “humanos”, es entonces autoconciencia de sí y auto decisión. Lo que constituye la identidad. En el siguiente argumento trataremos de otro aspecto más: la autenticidad que es el mayor tesoro que podamos dar a los demás pero primero poseer.
La autenticidad es lo primero que podamos presumir de cualquier cosa y de cualquier persona. Es aquello que estamos invitados o impelidos a preguntarnos ¿qué es?, rebasando las apariencias. Y cuando logramos darnos una primera respuesta no quedamos contentos y seguimos formulando interminables preguntas como ¿Qué es lo que posee aquello?, porqué esto y por qué aquello. La sed insaciable de saber que frente a las cosas genera la ciencia y la técnica, y frente a las personas la confianza o desconfianza y la amistad.

Esta tarea de preguntarnos sobre el ser de quien es o que es “lo otro”, propio del pensamiento occidental, que desde muy temprana edad cometió el pecado original de producir dualismo (es decir partir en dos y separar los distintos) a diferencia del pensamiento oriental (e incluido el andino) que puede ser llamado ingenuo pero mucho más profundo de considerar los distintos en el todo, es pues una tarea de por sí y en realidad mucho más fácil que preguntarnos por el “quien” o “qué” somos nosotros los actores de la pregunta nuestro ser en sí y además consciente de ser ese “en si”. (Lo que los griegos expresaban con un sustantivo de los más problemáticos “autón” pero cuyo significado proviene de otra palabra parecía “Autés” que significaba testigo)

Ser testigo se sí (de “sí mismo”, pleonasmo que se permite por la dificultad que encierra tal concepto), en primer lugar exige un punto de partida y no una conclusión que requiera de consideraciones previas. Es como la expresión corporal de un niño que atiende nuestro llamado cuando decimos “Daniel” que sin miramientos de los que pudiera tener un adulto recorrido, sale de pronto denudo a los ojos del público y en esa inocencia resuelve nuestro complicado problema si nos dice “Yo soy Daniel” (él nos rebasa totalmente en saber quien es Daniel, aunque en adelante ninguno de nosotros podría atestiguar mucho de quien es aquel, que nos atrevimos a convocar con la magia de la palabra “Daniel”). Y cuando nuestra autoconciencia adquiere la certeza plena de existir y ser con toda su historia asumida y se muestra como la inocencia de Daniel al mundo entero, eso es lo que llamamos AUTENTICIDAD.

La autenticidad es exigible de cada uno y el acuerdo con los otros, asumiendo como condición previa una especial manera de conocer su entorno y la capacidad para poder comunicarse creativamente y compartir no solo la vida sino sus pensamientos, en la búsqueda de ´un más ser´ o progreso. Es por eso, que cuando se formó el primer módulo del TAFIDEP, ante la sugerencia de poner un reglamento que nos obligase, discutimos si era necesario más allá de una palabra dada.
La palabra dada es una de las más poderosas reglas si quien la da, alcanzó la autoconciencia de su identidad y cuando se expresa es auténtico.

Es en este camino nuevo que decidimos participar, que surge la mayor de las exigencias ser “uno mismo” y ser también el “ser del otro”, sin preocuparnos el grado de amistad o enemistad que pudiese generar la natural deficiente comprensión de quienes no se han asomado a nuestra comunidad de “humanos libres” que hallan en el TAFIDEP un espacio para esa realización.

Por eso al cabo de un tiempo, el optimismo y la laboriosidad de nuestros amigos, es notoria, tanto como la seguridad que alcanzan, el despliegue infinito de sus preguntas y respuestas concatenadas, y el recíproco respeto. Al punto que no nos contenta más el aplauso ni nos humilla las maledicencias de nuestros detractores, quienes en conjunto yerran probablemente por falta de información, unos sobre nuestras deficiencias y por eso nos aplauden y felicitan y los otros porque desconocen nuestras virtudes, convicciones y logros en esta dura tarea del “mas ser”. Es por eso que sin despreciar ninguna de las dos expresiones a menudo engañosas, tomaremos las felicitaciones como metas a alcanzar y las detracciones como llamado a desterrar y eliminar nuestras deficiencias, finalmente agradeceremos siempre a unos y a toros, privilegiando a los que nos denigran o condenan por la energía positiva que desatan en nuestra decisión incluso de superarlos en un arranque poco virtuoso de venganza.

Tanto la conciencia como el ejercicio de nuestras opciones, se sintetizan de forma continua, novedosa, en perpetuo flujo, integrando lo pasado y las expectativas a futuro y esta conjunción es lo que hace el presente. No habría necesidad de conocer ni decidir si todo estuviese ya realizado. Somos humanos porque nos damos cuenta de la riqueza y posibilidades de nuestra realidad y la precariedad de nuestros logros.
Pero, en el camino nuestras propias creaciones nos condicionan, nos limitan y muchas veces nos obligan. Esta necesaria pero indeseada situación somete a unos y cuestiona a otros.

Quien cae sometido por las circunstancias, pierde el ejercicio de su principal carácter que llamamos libertad. Ser libre, significa volver sobre nuestra condición fundamental, asumir los logros alcanzados y cuestionar lo que impide nuestro progreso para luego organizarnos y superar las limitaciones. Por eso en el TAFIDEP, combatimos el dogmatismo, la veleidad de creerse mejor que el otro, la dejadez que nos priva de sus dudas y no pregunta, y veneramos al opositor que nos permite avanzar mucho más que lo que nos permite un halago del amigo. Honramos la discrepancia y exigimos la mas plena expresión y afirmación del pensamiento exigiendo siempre fundamentos, y respeto a nuestro derecho de discrepar y optar en distinto. Esto por supuesto no significa la descarriada costumbre de aquel que por figure ismo se pregunta “¿Qué es el acuerdo al que se va a llegar para oponerme?” y por eso reclamamos respeto y tolerancia.
Nunca se tolera lo que nos favorece ni se acepta lo que nos daña, esto sería inmoral. Se tolera lo que nos daña pero se fija un límite. En sentido estricto tolerar es decidir soportar el mal, no aceptarlo porque ello sería vileza y por tanto no es el que es tolerado el que puede autorizar el límite sino el tolerante, de allí que la tolerancia tenga grados o condiciones. La tolerancia en el TAFIDEP es didáctica en cierto modo, porque soportamos el error como deficiencia de conocimiento vencible, muy distinto al engaño que implica conciencia de la falsedad y consentimiento en su presencia, soportamos en el mas amplio margen las diferencias por condicionamiento cultural, los intereses traídos de la historia familiar o regional, las ambiciones que pudieran opacar el desarrollo de los demás, pero con advertencia clara de nuestras valoraciones de modo que sin culpa el otro dañe o subvalore al resto. El respeto y la tolerancia son características que siempre hemos de cultivar.

Entonces, podemos ya decir la experiencia reiterada de saber que los que un día confluimos en el TAFIDEP, actuamos como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo, pues cuando hubimos comprendido que la actividad de pensar es decisiva en la vida de todos los hombres y mujeres del mundo, cuando hubimos decidido, examinar el pensamiento producido en los tiempos anteriores, las explicaciones del mundo con sus consecuencias en las convicciones humanas que han llevado a establecer formas de organización social, regulación, control, y otros innumerables aspectos, que se justifican por su "racionalidad", cuando hubimos encontrado el espacio y oportunidad para asociarnos y repensar el mundo nos hicimos candidatos a formar parte del TAFIDEP, como comunidad de pensantes libres.

La libertad no es entendida por nosotros como espontaneidad sino como Responsabilidad.

Precisamente, porque hemos constatado que más son los pre-juicios y mensajes inconsistentes los que guían y persuaden a nuestros amigos y enemigos, cuando hemos visto que al momento de preguntarnos por el sentido profundo de lo que hacemos, brota la relatividad de muchas seguridades, la incompletud de sus fundamentos, justo en esos límites ha surgido la duda de si somos auténticos o por lo contrario, somos meras piezas de quienes con nosotros manejan el mundo.

El dejarse llevar por los acontecimientos, las creencias comunes, o las invitaciones del medio, es lo que constituye el espontaneísmo. Se hace entonces evidente que no hay peor cadena que el espontaneísmo.

Decidir luego de un examen crítico y por convicción lograda, es lo que nos autentifica, lo que nos permite ser libres. Pero al conquistar nuestra presencia libre frente a otro surge la exigencia de con-vivir y con-padecer con aquel. La simple consideración de semejanza o igualdad frente al otro, nos pone en el riesgo de negar nuestra libertad negándosela.

La vieja sabiduría cobra validez entera cuando ponemos como principio el exigir del otro sólo lo que nos exigimos frente a él y prometerle aceptar las exigencias que él primeramente se las exige hacia nosotros.

Es lo que llamamos RESPONDER en el má puro sentido de una actitud de convivencia. Responder con anticipación de cualquier posibilidad de lesión. Ser libre por tanto implica ser responsables Como seres libres encontramos acuerdos y exigencias que debemos respetar mutuamente y allí surge un elemento trascendente que es el DEBER SER porque tanto uno como el otro no decidimos nuestra existencia sino que empezamos a decidir luego de existir.

Hay una necesidad ontológica tanto en la comprensión de lo que somos y las decisiones de las que somos capaces. Luego de acuerdo a las posibilidades de las consecuencias que acarrean nuestros actos es que definimos un ´deber ser´ sobre el cual somos libres es decir, como responsables.

Somos un grupo que lucha en el cultivo de la verdad.

El ámbito de la espontaneidad, es el terreno donde los que manipulan el derecho y la política, subvaloran la verdad porque les resulta más efectiva una creencia aunque sea falsa, si esta reporta ganancias o réditos de fama. Esta conducta que por la práctica eficaz desecha la verdad es lo que constituye el PRAGMATISMO, cuya raíz se halla tanto en el individualismo relativista (en cuanta supremacía de capricho personal sobre el conjunto) como en el oportunismo (de utilizar la verdad sólo cuando le reporte ventajas).

En el TAFIDEP todo el quehacer gira en torno a la verificación de nuestras convicciones, al desenmascaramiento de los prejuicios, en la conquista paciente de la verdad.

La verdad es el criterio, la convicción, que nos garantiza el decir y el hacer pero no es algo ya realizado sino una confrontación continua creciente de lo que es real con lo que pensamos y de lo que pensamos con la realidad. La verdad es dinámica, por cuanto la adecuación de nuestro entendimiento crece y se complica al mismo ritmo que cambia y complica todo lo que entendemos de la realidad.

No entendemos la verdad como mero saber especulativo sino como una identidad lograda.

La verdad como saber especulativo sin compromiso ni responsabilidad, es el saber de los oportunistas y de doble moral. Es posible que el TAFIDEP pueda en algún momento producir semejantes actitudes por quienes puedan encontrar una fuente de saber y luego no asumir el compromiso integral que exige nuestros principios, pero eso, si esto fuera inevitable debe servirnos de alerta cada vez que pongamos nuestra discusión en ejercicio.

La Verdad integralmente entendida, no admite que por principio racional defendamos o deploremos algo si en la vida cotidiana hacemos lo contrario de lo que declaramos.

Nuestra comunidad avanza cultivando un método propio.

La garantía de nuestro avance se da en la observancia de un método probado y mejorado. Por así decir, adquirimos ciertas tradiciones cuyo sentido requiere de especiales explicarnos, como la secuencia numérica de nuestras sesiones, la necesidad de las actas, El período de candidatos para luego el compromiso, La única regla que es la PALABRA DADA, el orden de nuestras reuniones, las fases de la misma, la rueda de conclusiones, La designación de ponencias, Las Jornadas Institucionales anuales. etc. Algo de lo que llamamos Filosofía en cuanto UN MODO DE VIVIR.

La base de nuestro método es la crítica.

Creo que nuestro encuentro si es el auténtico encuentro en el camino para seguir caminando debió sin duda empezar del día en que nos dijimos ¿que tal si todo aquello en que creemos es falso? y luego nos decidimos a compartir nuestras dudas y convicciones, a examinar el pensamiento humano ya construido y referirlo a los cuestionamientos actuales. Es decir que todo el método nuestro parte de lo que denominamos crítica: la capacidad de dudar, de entender, preguntar, contrastar, debatir, contradecir... etc.

Por tanto en el TAFIDEP no se aprende filosofía de información o peor aún de repetición, al modo en que haya un maestro que se supone que por su alta comprensión y sabiduría enseñe dogmas o teorías. En el TAFIDEP no se aprende sino que se crea filosofía, se elaboran argumentos filosóficos, se debaten opiniones antiguas y nuevas con la sola autoridad que de nacimiento tiene cualquier pensarte y mucho más los que han decidido asociarse como pensantes libres.
Al momento de formular una pregunta, ponemos en torno de la mesa a los filósofos de toda la antigüedad arcaica o reciente, vivos y muertos como a los posibles filósofos por nacer. No es la autoridad del pensante sino la razón en juego lo que nos lleva a concluir en certezas o convicciones. Una vez planteada la pregunta todos ejercemos el democrático derecho a discernir poniendo al Frente ante la igualdad que nos da la exigencia de verdad, tanto al viejo Sócrates ya convertido en polvo como al futuro Sócrates que se está fabricando hoy en el desarrollo de alguna molécula proteica germinal. En esto se diferencia el quehacer en nuestro espacio de otro talleres o círculos donde la soberbia que invade a los que menosprecian y descalifican del quehacer filosófico no es mas que la vacía prosopopeya de los que consideran la filosofía como patrimonio de una elite, a menudo nada comprometida con las esperanzas y vicisitudes de los mortales.

Hacemos filosofía antes que aprenderla ya hecha. En esto radica diferencia entre las academias o los estudios universitarios que pueden hacer algo semejante pero su finalidad es llegar a ostentar un diploma que los acredite como filósofos profesionales.

*Somos un grupo consciente de la obligación de ser extraordinarios.

Lo que hacemos en el TAFIDEP, no es algo que pueda sustituir las grandes creaciones. Solamente pretendemos, en la medida de nuestras posibilidades escalar en la comprensión del mundo, en la comprensión del cosmos, el hombre y su presencia en el mundo su trascendencia afirmada o negada, tanto como el explicarnos hasta donde podamos, el conocimiento mismo, en sus diversas formas míticas, asistemáticas, intuitivas como también formales y científicas. Abrimos las puertas para dirigirnos a un camino sin límites hacia cualquier problema que pueda ser planteado.

Todo el mundo hace lo mismo pero en forma limitada o circunstancias, y eso es lo ordinario.

Hacer algo extra- a lo ordinario, ponerle un “plus” a lo que rutinariamente hacemos, eso es lo que denominamos extraordinario y es lo que debe formar parte de la conciencia de cualquier miembro del TAFIDEP. Lo cual no nos ubica en posición de soberbia o petulancias de hecho totalmente estériles frente a la riqueza de la modestia de quienes estamos dispuestos a discernir y proponer soluciones.


Bienvenidos pues, los nuevos candidatos.

jueves, marzo 25, 2010

“El Derecho y la Ley: Su origen y fundamento.”




D. Melanny Llerena Velásquez

El siguiente tema será analizado tomando como fuente los aportes de algunos filósofos presocráticos, incidiendo más en la perspectiva sofista, socrática y platónica.
La problemática fundamental que se planteará va de acuerdo al fundamento de las Leyes y juntamente será contrastado con la visión de Ley que tenemos en la actualidad.

“La Ética a Nicómaco”




Elisa Salvarte Mendoza

La elección del presente tema, se ha dado por la realidad que se presenta y en el hoy de la carencia y olvido de todo lo que enmarca la ética, pues solo vasta dar una mirada para percatarnos de este problema existente.

Ante esto surge la presentación de la obra de Aristóteles ,Ética a Nicómaco , en la cual , nos da ha conocer la ética no es una ciencia , es decir , que cumpla los mismos postulados universalmente validos , sino que es un conocimiento que se va adquiriendo conforme con virtud, siendo esta un habito voluntario o electivo , que consiste en un termino medio respecto a nosotros , determinados por la razón y por aquella( razón) q decidirá el hombre prudente .

Lo anterior se relaciona con lo dicho en esta obra, que los legisladores hacen buenos a los ciudadanos, haciéndolos adquirir buenas costumbres y esta en la intención de todo legislador y se equivocan todos aquellos legisladores que no actúan así.

Pero si en el actuar en interrelación en este mundo de la cultura estamos determinados por la existencia de valores universalmente existentes, pues al mencionar esta universalidad, no quita que esta pueda variar o ser modificada totalmente en el contenido, pues esta rige en el plano abstracto. Al existir conflictos tengan que regir otros acorde al espacio y al tiempo que lo condicionan, pero en la esencia seguirán siendo lo mismo, pues son patrones que rigen la conducta, para alcanzar ciertos fines.


Aunque estos sean aceptados universalmente, si no guían sus acciones de estos valores, no serán considerados, como aquellos que guíen las conductas o acciones conforme a ética, pues esta se adquiere por costumbre. Pero en realidad existen varias acciones que se guían por la formación o por las convicciones que se tengan, o se dejan influenciar por la presión de las circunstancias o simplemente no se siguen o se siguen solo en algunas acciones.

"El sufrimiento desde una perspectiva estoica".




(Fundamentos filosóficos y su relevancia en la actualidad)

Luis J. Baldeón Vedón

El presente tiene como finalidad analizar desde una perspectivas clásica romana las dimensiones que han contemplado el problema del sufrimiento y su materialización como una forma de vida y solución de problemas. Además se confrontará esta con otras formas de pensamiento no occidental para así poder fundamentar una forma de concebir el sufrimiento en la actualidad.

miércoles, marzo 17, 2010

“El concepto de amor de acuerdo a tres perspectivas"

(sus fundamentos mediante filósofos, hechos históricos, citas bíblicas y como podemos definirlo actualmente)

Arturo Castilla Velásquez

el presente tiene como finalidad demostrar cual es el verdadero sentido y concepto de amor desligando tal concepto como un sentimiento. a la vez quiero ligarlo con Jesucristo históricamente y citar a Nietzsche con su frase " el único error de Jesús fue amar mucho a todos" y otros filósofos más en tanto puedan aportar para sustentar que el amar es un "entregarse". Con esto quiero entrelazar las tres perspectivas ya mencionadas en el titulo para darnos cuenta q al final el concepto queda tan corto que lo único que necesitamos para entenderlo es la contemplación.

miércoles, enero 27, 2010

Siguiendo el curso de nuestras discuciones


Siguiendo el curso de nuestras discusiones, quiero expresar mi opinión sobre aquella famosa frase protagórica “el hombre es la medida de todas las cosas” (1) sobre la que sin duda se han escrito toneladas de artículos y añadiremos siempre uno más.

Bajo una interpretación por cierto directa, pero tal vez injusta, el genio de Abdera quedará etiquetado como relativista subjetivo (o padre delas tendencias filosóficas que ello implica).

Tomo aquí la palabra para oponerme al facilismo del calificador que osa auto proponerse como juez y acaso con atributos de eterno yo absoluto, para condenar a un pensador de hace 24 siglos ha, sin tener en cuenta el contexto social en que aquel se expresó.

Afirmo pues, que Protágoras no merece el calificativo de Relativista subjetivo.

Primero:
El relativismo, tal como lo entendemos hoy, como un referente de oportunismo, de la escapatoria a definirse en un campo, o la disolución de cualquier discusión, no tiene nada que ver con un hombre notable, amado por unos y despreciado por los muchos a quienes su actuación política ponía en riesgo las poses dogmáticas y crédulas. Eran tiempos de crisis del doma teológico contra la versatilidad del hombre libre, en una patria de numerosas tradiciones y ciudadanías como era la Grecia de entonces. Para el oportunista o tránsfuga de hoy, el relativismo es una hoja de parra que usa para defenderse de la desnudez total de sus infidelidades, con aires de académico o sabio. Protágoras en cambio expresaba una realidad política, cada sociedad generaba su orden social y en tal situación, cada estado definía sus derechos y obligaciones con independencia de otros, en una región donde la división obligada de territorios por el mar Egeo, obligaba a poner como apellido identificador el patronímico del sujeto. (Esto quedará mejor sustentado en el argumento siguiente)

Segundo:
El término HOMBRE en los idiomas modernos, salvo en parte el Ingles, no da connotación diversa cuando se refiere a un individuo (este hombre) en particular que en griego se dice ANER (de lo que proviene la raíz andros… e incluso es masculino), o cuando se refiere a “EL” hombre (en general, e insisto en el artículo “EL” porque entonces se universaliza, lo que en griego se dice ANTHROPOS) ( 2)

Tercero:
El concepto de medida: que en griego se dice METRON, no es más que esa vara, instrumento que se usa apara comparar longitudes. También en el uso se amplía a “norma”. Lo que nos debe llevar a un entendimiento menos complicado del que se hace Sexto Empírico (3) quien se pone a cambiar términos con tanta facilidad, como quien hoy también traduce lo que dice un autor no con fidelidad sino con impostaciones caprichosas.

El Hombre, de Atenas, era quien decidía sus reglas, los derechos y privilegios de los atenienses, y las sanciones que se dan en Atenas, sin poder hacer lo mismo en Megara, Abdera, o Kios; igual hacían los Hombres de cada una de esas parcialidades. Protagoras de Abdera expresaba eso: la medida o norma de las cosas era incluso la identidad de cada cual. ¿No es así?

Es evidente por cierto que las normas eran relativas a los estados griegos. ¿Quién lo puede negar? Pero aquí viene la distinción necesaria, declarar relatividad no es lo mismo que ser relativista.

El relatiVISTA, puede afirmar: “nada es trascendente”, “nada nos obliga ni a la verdad ni a la obligación”, reina la pluralidad y el concepto de unidad es vacío o sin sentido. Para ello debe decir con la candidez de un párvulo: “TODO es relativo” sin reparar la destructiva respuesta que cualquiera le puede hacer:
.- ¿con que Todo es relativo? Pero, entonces, ¡excepto lo que dices!
¡Problema ¡
¿Dónde pondremos tu supuesto “TODO” con esa sola excepción?

Cuarto:
Quien llama “RELATIVISTA” a Protágoras pretende poner en el mismo banquillo de acusado que un oportunista del Siglo XXI, o a uno de esos que se ufanan con el auto-apelativo de “posmodernista”

Ignorando el marco histórico entonces, ¿deberíamos imponerle a Grecia antigua, mal grado suyo, la caótica suerte de que no sólo ya, que cada estado tuviera que definir su Orden Social, sino cada individuo que se cruza en la calle? Una Grecia semejante no habría subsistido una hora después de semejante intento.
Protágoras, era dialéctico, había descubierto que en todas las cosas hay tendencias, hay polos contradictorios, pero a la vez unidos, lo que genera inestabilidades y flujos interminables. Tal como hoy descubren los dialécticos a despecho de los metafísicos que aman o añoran las soledades tranquilas del ser uno, dogmático, estable etc.

Sabía por tanto intuir que en la debilidad de algo está su fuerza, o viceversa. Que el momento del desaliento y olor a derrota le asalta a cualquier héroe, justo en el momento vecino a su triunfo y gloria, Que solo se aprende mejor del error corregido que de la enseñanza aprendida, que nadie es mas imperfecto que aquel que se auto endiosa como perfecto, etc. Verdades ocultas para los que rehúsan vivir y deciden soñar.

En una Grecia en situación crítica de los tiempos del ambicioso Jertes y el visionario Pericles, o en los momentos del la campaña a Siracusa, donde posiblemente se sitúa la desaparición del Abderites,(4) la dialéctica, no era sino una expresión necesaria del sentido ms profundamente humano que es la libertad, esa fuente de creatividad sin límites, que solo puede ser entendida a partir del ejercicio sin fronteras ni cadenas del pensar, del conocer, para hallar las soluciones mas creativas. Épocas del florecimiento de sabios en ciernes o SOFISTAS. (5)

Quinto:
“El hombre es medida de todas las cosas” sigue siendo una verdad, confrontable hoy. La medida de la pena de un infractor, se la da en Chile por el hombre Juez Chileno, lo propio que hace el Juez peruano en el Perú, o el alemán en Alemania. ¿No es así? ¿Se nos ocurriría decirles relativistas subjetivos a esos jueces, por el hecho de estar plenamente convencidos, como pudiera no haber estado Protágoras, de la legitimidad de su oficio?

Sexto.
La discusión de este asunto ha unido a importantes autores, con quienes no pretendo formar alianzas ni polémicas. Ya cité a Sexto Empírico, a quien acuso de haber querido interpretar a su modo lo de Metron y Krématon.

Platón es otro, que frente a Protágoras tiene dos momentos muy interesantes
a) En el Cratilo, (Cfr. Cita 1) donde interpreta en forma subjetiva: Lo que a MI, lo que a TI, olvidando el sentido universal de HOMBRE.
b) lo cual corrige en el Teeteto, cuando hace el siguiente razonamiento:
Como quien se corrige:
“No es verdad que Protágoras diga algo así: Tal como me parecen las cosas, tales son para mi, tal como te parecen, tales son para ti, pues tu eres hombre y yo también”
Que me disculpe don Aristocles de Egina, que le adjunte una frase muy peruana. ¡Que vivo!

Primero lo lleva al escarnio des subjetivista y para nosotros oportunista incluso, y ahora lo trata de abogar, diciendo que no es tan culpable de aquella culpa que El mismo le endilgó.

Pero muy hábilmente saca provecho para su mundo realmente subjetivo e idealista:
“pues tu eres hombre y yo también” para restablecer el carácter universal de la frase de Protágoras ANTHROPOS. Pero esta vez, platón se refiere al universal, el Hombre ideal que habita en el Hiper Uranio. (Más allá del techo de este mundo)
Pero Protágoras, hablaba en cambio de las cosas que suceden Hipo Ucranianamente. (Es decir, mas acá del techo de este mundo) hace su propia interpretación, relativizando el sentido (¿curioso no?)

El discípulo eximio de Platón, nos ale con otra ingeniosa interpretación:
En la metafísica señala:… “también dijo (Protágoras) que el hombre es la medida de todas las cosas, no queriendo significar con ello mas que lo que a cada uno le parece, posee una realidad firme…” (6)
Pone en su horma a Protágoras, obligando a distinguir entre lo que es apariencia sensorial y conocimiento ideal, en su visión dualista del hombre. Y como ve la situación conflictiva, en su conocida estrategia de buscar la armonía en el punto medio, le da razón a Protágoras en ambos extremos, pero sin admitir el enfoque dialéctico que reclama unidad de contrarios. (! (¡Ingenioso!)

En esa manera de pensar coincidieron Mario Untersteiner (7) para quien el concepto de Hombre puede significar cono en italiano tanto al sujeto particular como a la categorización de lo humanamente entendido como hombre.

Otro que ha intervenido con buen sentido es el moralista belga Dupréel E. Quien retoma el concepto de Hombre pero con características sociológicas modernas a pesar de su tendencia kantiana, que le habría llevado al mundo de los prototipos Platónicos, bajo la vía de la intuición eidética. El HOMBRE en este sentido refiere las colectividades ¡vale!

Otro que también merece especial referencia es Theodor Gompers, (8) por la autoridad en los estudios sobre la época de los llamados sofistas. Pero tal vez influido por la corriente Holística de sus años maduros, pretende que el Hombre del que hablan los griegos es algo así como una entelequia, un universal, y entonces el que mide todas las cosas, es un solo hombre…. ¿no exagera?.... El hombre entendido socialmente en Atenas, por cierto que no era el Hombre ordenador de Abdera, ni tampoco los hombres en cuanto unidades que andan en las calles de ambas ciudades. Pero de allí no podemos saltarnos a las ambiciones hegelianas de encontrar en el hombre al mismo Geist ordenador no solo de una ciudad sino del universo entero y para siempre.

Séptimo:
Sobre el KREMATON (cosas, a que se refiere la frase de Protágoras “el hombre es la medida de todas las cosas”, hay que referir que no habla en plural Kremata sino en singular. De lo que se puede inferir, que se refiere, ciertamente a la cosa, los objetos de las decisiones concretas.

Octavo:
La apostilla: citada por Sexto Empírico “el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son y de las que no son en cuanto no son”, habrá que distinguir planos.

a.- Lo que es en cuanto es: “lo que es”, se halla en el campo existencial y “en cuanto es” se halla en el campo gnoseológico.

b. “lo que no es” en cambio se halla en el campo gnoseológico y universal “en cuanto no es “se halla en el campo existencial.
Lo cual refiere al proceso del conocimiento y el producto de lo que concebimos que sean ideas-

El caso es que las ideas que son el contenido de lo que forma el lenguaje, y las posibilidades de comunicarnos siempre, tienen un referente objetivo, externo que puede ser que no lo conozcamos completamente, pero en realidad existe.
En este sentido, Aristóteles estaba muy enterado de este sentido, pero le fue infiel a Protágoras al llevarlo la frase al campo dualista.

Protágoras no es el “SUBJETIVISTA” que pretenden presentar los facilistas pontífices que aludimos al inicio. Es mucho más materialista y realista de lo que pueden ellos imaginar.

Es uno de esos hombres que dedicados al pensamiento crítico, escandalizan a los demás. Pero al final, de tanta libertad ejercida, le mereció criticar incluso las creencias en los dioses lo que le mereció el destierro y la quema de sus obras.
¿Cuánto más se seguirá discutiendo sobre Protágoras?

En conclusión,

A Protágoras no se le puede acusar de relativista, ni menos, relativista subjetivo.

Scholion:

Debe entenderse que el gran abderites, fue un ejemplar dialéctico, que abrió en la Grecia de entonces el gran filón de reflexión sobre las posibilidades infinitas del hombre frente a las cosas de este mundo, conduciéndonos hasta ahora hacia la problemática de las grandes decisiones que generan los Ordenes sociales, la independencia que da el ejercicio de la libertad como también soberanía de las capacidades creadoras.

Nada más opuesto a lo que significa hoy un subjetivista o un relativista.

Corolarios:

Si todo lo dicho se tiene en cuenta, de esa visión antropológica sugerida por El genio de Protágoras, en forma coherente, habríamos de condenar las deleznables actitudes de la gente sin compromiso social, de los que deambulan en el mundo sin preguntarse alguna vez sobre la utilidad de su existencia.

Elegimos a menudo lo que nos hace e identifica, eso que hacemos, pensamos y logramos, eso somos, y requerimos de los demás que se nos respete, tal como somos, en cuanto que somos, pero eso que reclamamos ¿no es justamente lo que debemos hacer de los demás?

No hay relativismo separatista, hay relatividad, que no es lo mismo. Todos somos necesarios.

Y entonces podríamos decir en este extremo de la historia teniendo en el otro a Protágoras e influidos por él, que si alguien quiere entenderse a si mismo solo puede hacerlo al considerar al otro.
Y que solo el que encuentra al otro es el Hombre.
Y entonces, sólo es humano el que es capaz de COMpadecer con el otro.

Una vez comprendido el mmensaje protagórico encontramos una concepción que aborda temas ontológicos, gnoseológicos, antropológicos, éticos... etc. Lo cual exige que volveremos sobre este tema varias veces.

Finalmente tengo que autocriticarme de no haber estado en la sesión del TAFIDEP, donde sin duda la discusión fue mas acuciosa y tormentosa que estas líneas.


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1. Citado como traducción del DIELS, HERMANN: Die fragmente der vosokratiker, Ed. Weidmannsche verlagsbuchmandlug, mww Berlin 1954. Pg.258/ Cita de Plato Cratyl. 385Ef. Tal como decía Protágoras cuando declaraba “el hombre es la medida de todas las cosas” (B1), queriendo decir que del modo en que a mi me parecen ser los objetos, de ese mismo modo son para mi. Y del modo en que a ti te parecen, de ese modo es para ti”
2. Superadas las dificultades de la Blog, habríase visto mejor las diferencias con el original citado en el DIELS, al que debemos acudir en verificación. “ PANTON XREMATON METRON EINAI ANTHROPON ”
3. Sexto Empírico, Esbozos pirrónicos I 216 ss. Y también Protágoras pretende que “el hombre es medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son y de las que no son, en cuanto no son (B 1)”, designando con “medida” al CRITERIO y con “cosas” a las realidades”……
4. Alrededor del año 416 a.c.
5. Desde esta perspectiva, debemos rendir honores al mejor de los sofistas de entonces: Sócrates, quien tampoco fue finalmente excluido por los tiranos.
6. Metafísica XI 6, 1062b 12
7. Filólogo e historiador helenista Italiano.
8. Británico de origen Judío, que realizó una impresionante carrera de investigador sobre los filósofos griegos.

viernes, enero 01, 2010

SALUDO DEL NUEVO AÑO Y PROPUESTA PARA LA JAI 2010

Expreso mis más cordiales saludos a los miembros del TAFIDEP, antiguos y nuevos al iniciar el VIIº año de existencia institucional.

Es momento propicio para declarar que esta institución académica de la Facultad de Derecho Y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ha venido formando estudiantes, que en diversas oportunidades y campos de acción demostrado la importancia de la Filosofía en sus vidas y en el logro de una personalidad profesional integral que el mundo de hoy requiere.

En el año 2010, debemos reunificar esfuerzos, alcanzar logros mayores en Organicidad, investigación y participación.

El actual presidente del TAFIDEP Paúl Paredes, pronto en la Sesión VII-I, nos presentará el Plan del año que luego de su discusión en Módulos deberá realizarse.

En el mes de Marzo, se realizará el evento central de nuestro Taller : la JAI (Jornada Anual Institucional) Cuya sede se escogerá según el tema que se asuma. Para ese momento importante, todos los miembros deben preparar sus ponencias.

Como es deber mio, en calidad de Asesor debo proponer el tema de la JAI 2010: AUTENTICIDAD.

Fundamentos:

Hoy, se pierden los filósofos en discusiones sobre el lenguaje, las formas, el quehacer, los significados, incidiendo en las diferencias, que resbalan a los conflictos de la incomunicación y no pocas veces a la salida de los problemas por la vía de la intolerancia y el dominio.

Pero, algún nobel filósofo aún no comprometido con las falacias culturales o los intereses mezquinos, como son por ejemplo los jóvenes que vienen a nuestra institución en búsqueda de algo grandioso, aquel y cualquiera de estos empiezan el camino propio barruntando que hay un fondo mas de fonso en todo esto.

De cuanto hemos venido pensando en estos años, de las conversaciones que sostenemos hemos podido comprender que no es sobre el vacío que se haya erigido nuestra conciencia ni nuestro devenir.

Somos, en primer lugar y antes que cualquier consideración y sólo después declaramos lo que hemos constatado como experiencia primera, única y constante, que en efecto Somos.

Tal como somos pensamos y nos expresamos, queremos, decidimos y actuamos.

Y somos en plural, en un mundo con seres que nos reflejan de diversas maneras, pues de otro modo no habría posibilidad de sabernos existentes ni habría por tanto posibilidad de filosofía alguna.

Frente al mundo que no solo nos sustenta o nos limita sino que a voluntad nuestra nos convierte en creadores o en personas cuando encontramos respuesta del otro y del semejante ante quienes nosotros debemos responder.

Sucede entonces que cada cual tiene conciencia de sí y del otro, en esto no cabe duda, puesto que tú, que lees esto conformas la prueba definitiva e irrefutable.

Desde esta perspectiva la Filosofía resulta expresión de uno hacia el otro en el campo más ambiciosamente explicativo, pues se trata de una clara experiencia que comunicar, resulta luego una convivencia de ideas y decisiones que implica una exigencia de un modo de vida verás, respetuoso, confiable.

La afirmación compartida, comparada y escrutadora de lo que somos tal como somos se hace la mas pura y poderosa filosofía, es la Filosofía de la AUTENTICIDAD.

La autenticidad, es entonces, el campo en que podemos afirmar nuestro ser común para todos y diferente para cada uno. Es el campo de lo que proponemos ser en plural, por tanto, lo que proponemos hacer en particular. El campo donde lo antiguo pervive y se desarrolla en novedades sin término.

Si apenas podemos distinguir el cambio y progreso podemos señalar dos fases importantes que complementan la autenticidad.

Lo auténtico afinca su desarrollo en la primera fase de nuestra experiencia filosófica, ante todo como una vivencia, una experiencia refleja que puede ser reconocida luego y nombrada. Lo que le damos nombre pero es más que un nombre. Lo que no se agota en el nombre.

En la segunda fase simultánea e íntimamente unida a la primera la Autenticidad es un concepto, y es tal que constituye un reclamo siempre concreto, pero siendo ya una abstracción universal y la autenticidad como un ejercicio de conocer, pensar y declarar de modo que los otros puedan constatar que identificamos los que decimos con lo que somos es el contenido de lo que luego llamamos verdad.

En un mundo plagado de incertidumbres, de discursos en los que se miente, se defrauda, se frustra, haciendo de los frutos de nuestras manos en los mayores peligros. En un período cubierto por una atmósfera de tintes oscuros, hay una pequeña y poderosa luz: la autenticidad.

El ser y reconocernos como somos, reconocer las potencialidades del mundo, de nuestra capacidad de comprensión, de valoración, de comunicación, de convivencia, de acuerdos y de sujeciones necesarias, es lo que se hace una exigencia cada vez mas poderosa.

Y ese Ser nuevo por la riqueza de un querer nuevo y la potenciación de los esfuerzos por la vida es lo que hace la HUMANIDAD. Que es el entendimiento de la unidad del ser diferente en un mundo común para todos un deber que nos liga con la conciencia de ser uno el hacedor del otro. En la base de todo está la autenticidad.

Conclusión:

1.La reflexión sobre la autenticidad, por tanto, es muy importante en estas horas que la humanidad defiende la vida y desea un mundo mejor.

2.La autenticidad es un reclamo de correcto pensar que supere las ambiciones no logradas de la era de la ciencia, por el cientismo.

3.La autenticidad, es una exigencia de respeto, que requiere el adecuado uso de todos los frutos de la inteligencia humana, que el tecnologismo no ha logrado satisfacer airosamente.

4.La autenticidad es la ucronía de entendimiento humano, de la transparencia y la convivencia mas exitosa que todos aspiramos, en cuanto nos reconocemos en la mas perfecta unidad y diversidad, dado que separando estas fases o ignorando una de ellas, es precisamente la negación de la autenticidad, el mal de nuestros tiempos que requerimos mitigar.

5.La autenticidad es una roca sobre la cual se asienta la más poderosa libertad que eleva al individuo a su plena autoridad del quehacer responsable en el mundo.


Pregunto ahora sobre esta propuesta:

•¿Es o no buen tema para la JAI 2010 el de AUTENTICIDAD?

•Si la AUTENTICIDAD tratada desde cada campo de la filosofía, o tomada a partir de problemas urgentes que nuestra sociedad reclama. ¿no es buen campo de discusión?


Si a juicio de cada uno, esta proyección es defendible al momento de establecer el tema de nuestro evento anual, propongo como escenario, un lugar que puede retratar nuestra discusión: es el Bosque de rocas que queda en Huayllay.


De otro modo, espero que alguien proponga otro tema y lo fundamente e igualmente la publicaremos aquí.

La preparación de la JAI 2010 es el hilo necesario para el desarrollo de nuestra institución, porque aparte de las sesiones ordenadas bajo un Programa ya conocido, donde nos internamos en el análisis de los problemas de la filosofía y aprendemos el arte de discurrir con rigurosidad y amplitud, la producción de nuevos enfoques y propuestas es lo que constituye la vida del TAFIDEP: porque luego estas que se vierten en artículos, ponencias para participar en eventos y publicar luego.


Desde Chaclacayo,
20100102

Mario Portocarrero.

viernes, enero 09, 2009

FILOSOFIA EN LA ANTIGUA CHINA

PRESENTACION

Presentamos aqui, una síntesis muy bien elaborada por Paúl Pardes, para la discusión primera del año 2009.

Analizando ocho de los grandes pensadores que han dejado las características del profundo pensar de lo chinos: KON FU TSEU, MENG KE, MO TSI, XU LUNG, HANG FEI, YANG ZHU, lAOZÍ Y ZHUANG ZHOU, siguiendo a Mosterín pAUL ordena los argumentos notoriamente relacionados con la filosofía occidental subyacente en nosotros, por eso, incisivamente añade comparaciones muy agudas con pensadores griegos y siguiendo el estilo del TAFIDEP, posándose en el análisis de un pensamiento, se remonta comparativamente a cualquier tiempo o lugar donde se haya planteado el mismo problema.

En preparación del debate cabe preguntarse ¿como concebian el mundo, la unidad, la pluralidad, La continuidad, el cambio, el hombre, el estado, los valores, ...

Primero, aprovechemos de esta presentación luego acudamos a fuentes mas complejas.
Es una invitación a la aventura de viajar a ese mundo que se extienda mas allá de sus murallas temporales, que sin duda nos traerá mejores explicaciones del futuro mundial que deviene en claves de esta tradición.

Jemar.



PONENCIA:
¿HUBO FILOSOFÍA EN LA ANTIGUA CHINA?

Paul Jordan Paredes Uribe



REFEENCIA CONTEXTUAL:

La antigua China estuvo organizada feudalmente. Durante la época arcaica (Dinastía Zhou), por un lado estaban las cortes de los señores feudales, donde vivían los nobles y los altos cargos hereditarios, mientras por otro lado, existían las aldeas campesinas donde vivía la plebe.

Al iniciarse las continuas guerras entre los diferentes estados feudales chinos, este sistema decayó y muchos de los nobles tuvieron que abandonar las cortes. Algunos de ellos, grandes eruditos y maestros ceremoniales se dedicaron a la enseñanza de sus saberes, así nació la enseñanza privada que antes solo era propio de las cortes. A estos grandes maestros se les conocería como “Letrados” y uno de ellos fue Kong Qiu (Confucius). Los letrados fueron sabios cuyo pensar filosófico se concentró en el plano moral con la finalidad de realizar la virtud del hombre.

Kong Qiu : Benevolencia y rectitud.

El maestro Komg ( Confucio) predicaba las virtudes de la benevolencia (rén) y la rectitud (yì).

Decía Confucio, la rectitud consiste en realizar lo correcto y justo en cada situación, “lo que debe ser” ( un imperativo categórico situacional)

“El hombre superior está centrado en la rectitud (yì), el hombre vulgar en el beneficio”.

La benevolencia (rèn) consiste en “el amor a los demás”. La guía para la realización de la benevolencia es el sbú (altruismo o compasión),

“el no hacer lo que no quieres que te hagan a ti”.

Esto nos ayuda a saber lo que quieren los demás y así poder practicar la benevolencia, pero esta no puede ser virtud sin no cuenta con un esfuerzo por nuestra parte, para realizarlo realmente, un empeño y voluntad de hacer, ésta virtud es llamada zhong.

Relaciones sociales y políticas.

En la época de la dinastía Zhou la relación de parentesco era la base de la relación política, donde la familia del rey Zhou era a la vez súbdita de éste.

Confucio reflexiona sobre la naturaleza de éstas relaciones y pone a la familia como base de toda relación política. Las relaciones familiares son relaciones de amor, pero el amor a los padres es distinto al de los hermanos, etc.

Las dos relaciones de amor más importantes son el amor a los padres y al hermano mayor. Las demás relaciones sociales son una extensión de las familiares. Quien sea un buen padre será un buen soberano y quien sea un buen hijo será un buen súbdito.

Los ritos

El maestro Kong resaltaba la importancia de los ritos para alcanzar la benevolencia. Una práctica reiterada de éstos nos hacía alcanzar tal virtud, cuando ésta práctica ritual junto a las virtudes que sirven de guía para la realización de la benevolencia sea practicada de manera espontánea, el hombre habrá alcanzado tal virtud, como lo logró Confucius a los 60 años cuando siguiendo a su corazón no caía en incorrección alguna.

Destino y mandato celeste.

Según la doctrina del mandato celeste, el cielo se preocupa por nuestro bienestar, por eso, delega en el soberano la facultad de procurarnos este bienestar.
Cuando el soberano prefiere su bienestar al de los demás, el mandato celeste pasa a otro hombre. Esta doctrina se generalizó hasta creerse que cada hombre tenía un propio mandato celeste, un destino.

Confucio decía que cada hombre debía tratar de realizarlo, era su deber (yì), al margen de conveniencias pues
“no se hace por el resultado sino por la acción misma”.

Así pues, aunque el fin sea remoto el que lo intenta cumple con el mandato celeste, aquel es

“el que aún sabiendo que nada se puede hacer, lo intenta a pesar de todo”.

Si se alcanza el éxito o no es cuestión del destino (ming), pero no hay que confundir el mandato celeste con el destino. El primero es sólo el imperativo moral.

La rectificación de los nombres.

Advierte que las palabras, comúnmente, son aplicadas erróneamente. Los sujetos o cosas a la que se le aplican ciertos nombres no son correspondientes a su significado y esto causa anarquía.

La regeneración de la sociedad se empieza con la rectificación de los nombres (o autentificación de la correspondencia entre el Ser y el nombre) y el buen gobierno solo se dará “cuando el soberano sea soberano; el ministro, ministro; el padre, padre; el hijo, hijo”.




Meng Ke (Mencio)

Primer representante importante de la escuela de los Letrados luego de Confucius. De extracción social similar a la de Confucius, llegó a ser ministro del Estado de Qi. Fue el mejor escritor entre todos los filósofos chinos antiguos.

El hombre bueno por naturaleza.

Como fiel seguidos de Confucius, Mencio predicó las dos virtudes que su maestro había enunciado, pero a diferencia de éste, dio una explicación de porqué el hombre debe ser benevolente y preferir el deber al beneficio.

Según Mencio, el hombre al igual que las bestias tienden a satisfacer sus deseos y buscan el placer, el deleite, la comida y el sexo. Sin embargo, existe una diferencia esencial que nos permite distinguirnos de las bestias y es el que los humanos poseemos un corazón (xin) que es el órgano del pensamiento.

Si dejamos de lado el pensamiento, los humanos actuamos como las bestias dejándonos llevar por nuestros deseos. El hombre sabio nunca olvida el pensamiento, mientras el vulgar lo ignora, por eso son como las bestias.

El corazón es el órgano más importante del hombre y por ello debe preferirse el deleite del corazón a otros como el de los sentidos y al corazón le agrada los principios de rectitud y benevolencia. La diferencia entre la grandeza de unos hombres sobre otros es que los que dan preferencia a sus partes mas importantes son grandes y los que dan mayor preferencia a sus órganos menos importantes, son pequeños. El sabio debe cultivar todo su cuerpo, pero en especial su corazón.

Existen 4 sentimientos naturales que llevan a hombre por el camino correcto: el sentimiento de compasión, vergüenza, respeto y modestia, y la noción del bien y del mal. El cultivo de estos sentimientos nos dan la virtudes principales de la benevolencia, rectitud, urbanidad y sabiduría.

Los 4 sentimientos naturales se encuentran intrínsecos en nuestro corazón: nadie puede dejar de compadecerse al ver a un niño, por ejemplo, en peligro aunque no haga nada por el debido a algún tipo de conveniencia. Las cuatro virtudes, por lo tanto, no las adquirimos del exterior sino de nuestro interior a través de la cultivación de nuestros sentimientos naturales.

Mencio utiliza la fábula de aquel árbol que por las inclemencias del lugar donde estaba plantado fue poco a poco obligado secarse luego de tantos intentos por reflorecer. Los que ven en la actualidad aquel árbol pensaran que jamás fue grande y bello, lo mismo sucede con el hombre, jamás pensamos que alguna vez fue bueno y virtuoso.

Para Meng Ke nuestra naturaleza es aquella esencia que nos hace diferentes de las bestias y de otros seres.

Critica a los Moistas.

El amor universal es el amor a nadie en especial. Sino diferenciamos el amor al padre, al hijo, tampoco reconoceremos a nuestro soberano.

El hombre sabio tiene un amor graduado a las personas empezando con el amor especial a los padres.

Otra crítica es que el amor universal moista tiene un fin solo utilitarista, para el beneficio de los hombres. Pero el amor para los Letrados no puede ser artificial sino natural.

Para Mencius como para Aristóteles, el hombre es un ser social por naturaleza, esta naturaleza se desarrolla en 5 relaciones humanas: padre-hijo, soberano-súbdito, marido-mujer, hermano mayor-hermano menor y la relación entre amigos.

Filosofía Política.

Los filósofos chinos consideraban la política como una rama de la moral, la rama que se ocupa de una de las relaciones humanas básicas: soberano-súbdito.

Para Mencio el Estado debe estar al servicio de la moral, el soberano debe ser un líder moral y debe dar el ejemplo de la benevolencia y rectitud. Quien no cumpla con estas características morales no puede ser rey sino tirano y es lícito su derrocamiento o muerte ya que no se está matando a un rey sino a in sinvergüenza.

Por lo tanto, el hombre sabio, el hombre superior es el llamado a gobernar. Pero el soberano es el menos importante en el Estado, el pueblo ocupa el lugar superior.

Para ser soberano hay que ganarse primero al pueblo. A través de su virtud,
“el que usa la fuerza en vez de la virtud es un tirano”.

El pueblo debe contar con un bienestar material para poder ser educados en la virtud. El soberano debe procurarles este bienestar, por eso,

“si los viejos van vestidos de seda y comen carne, y el pueblo en general no pasa hambre ni frío, estará claro que el soberano es un verdadero rey”.

El Qi.

Existe una nobleza celestial y una nobleza terrestre. La benevolencia, a rectitud y todas las virtudes pertenecen a la nobleza celeste. El ser canciller, ministro, etc., constituye la nobleza terrestre.

No solo podemos conocer el cielo sino identificarnos con el y con todo el universo, pues todas las cosas están en nosotros y solo nos damos cuenta de ello al examinar nuestra conciencia y al alcanzar la benevolencia perfecta.

En aquel estado de lucidez mística sentimos en nosotros una gran energía vital (qi) que circula tanto en nosotros como en el universo entero. Cultivar esta energía es el grado último de la sabiduría.


Mo Di

Recogió las ideas de Confucio y las sometió a crítica, fundó su propia escuela (Mojià). Fue un hombre preparado para la guerra y por eso su reflexión tomaría como punto de partida la guerra, así condenó la guerra de agresión y solo preparo a sus seguidores para la defensa. Su escuela era a la vez una orden militar al estilo de los cruzados medievales.

En su tiempo, cada corte tenía sus eruditos militares, al decaer éstas, muchos de sus eruditos se disgregaron como fue el caso de Mo Di.

Criticó a los Letrados,

Condenaba los ritos ya que los consideraba como una extravagancia cortesana. Predicaba la moderación en el consumo, la austeridad, rechazaba la perdida de tiempo en las ceremonias, etc. Criticó el amor discriminatorio que predicaba Confucius afirmando que escondía un fondo de justificación ideológica. Frente a ellos predicaba el amor universal.

Introducción de los criterios y el amor universal.

Es su preocupación metodológica, Mo Di afirma y da suma importancia a los criterios (o estándares diríamos hoy).. Toda afirmación de una proposición debe ser seguida por la indicación del criterio del que se ha basado.

Al preguntarse por el criterio que debe tener todo aquel que quiera gobernar, Mo Di se respondió: “La voluntad del cielo” que es el amor universal y el provecho mutuo de todos los seres humanos.

El amor universal nos lleva a la ayuda mutua, a la confianza y al progreso mientras el egoísmo conduce al robo, a la guerra, etc. Bastaría que los soberanos lo impusiesen para que reinara la paz y la armonía en el mundo.

Si uno perjudica al otro, el otro también querrá perjudicarlo a él, por ello “conviene” el amor universal.

El estado más grande hace la guerra al pequeño, el fuerte ofende al débil, el rico explota al pobre y todo esto por la discriminación. Bajo el amor universal todos somos iguales y se evitan estos conflictos.. Solo cuando todos hayan adoptado este criterio, reinará la paz y el orden en el mundo.



El Cielo y los espíritus.

No existe el destino sino que el cielo, una divinidad, ordena todos los acontecimientos. Además el mundo está lleno de espíritus que constantemente observan si practicamos el amor universal y nos premian por ello.

Si la multitud ha visto y oído sobre estos espíritus, debemos guiarnos de ello como criterio para afirmar su existencia. La vuelta a la creencia de los espíritus no es más que una actitud pragmática para imponer el amor universal.

Antibelicismo.

La falta de amor universal es lo que nos lleva a la guerra y la guerra siempre es perjudicial tanto para el que gana como para el que la pierde.
“La guerra es siempre un mal negocio, el fruto más de la estupidez que del cálculo”.
Además la guerra es moralmente condenable.
“Un príncipe conquistador será tantas veces asesino cuantos hombres haya matado”.”¿Acaso el mal multiplicado al infinito se convertirá en bien?”

Teoría del Estado y el acuerdo con el superior.

Al principio los hombres vivían en un estado de naturaleza donde todo era caos y anarquía, cada uno tenía su propio criterio de lo bueno y lo malo y todos pretendían que su criterio era el correcto.

Todo era desorden hasta que comprendieron que ello se diva a la falta de un soberano quien era el mas virtuoso y lo proclamaron Hijo del Cielo.

Hay que pensar como el superior hasta llegar al superior de todos que es el soberano.

Lo que el soberano piense que está mal debemos pensar que está mal, hay que estar de acuerdo con el superior y jamás con el inferior.

Solo una opinión debe existir en el Estado: la del soberano. Un estado totalitario al servicio de la humanidad procurando el amor universal.


Xun Luang: la naturaleza maligna del hombre.

Por naturaleza e hombre es malo. Su naturaleza original le impulsa a buscar únicamente su propia ventaja, es envidioso y odia a los demás. Estos sentimientos originarios conducen, inevitablemente, a la guerra, a la rapiña y a un estado de violencia.

Solo mediante el esfuerzo artificial de la educación se hace bueno. La bondad es adquirida.

Sin embargo, todo hombre posee un corazón pensante y con el puede sobreponerse a los impulsos naturales y llegar a ser bueno. Todos pueden convertirse en sabios.

Su filosofía negativa de la naturaleza humana es una filosofía positiva de la cultura. Todo lo que hay de bueno en el hombre es el resultado de su esfuerzo, un producto cultural.

Mediante las buenas costumbres y la moralidad se alcanza una segunda naturaleza. Como vemos, mientras la naturaleza para Mencius es algo peculiar y único de algo, para Xun Luang la naturaleza de algo es lo inseparable de ese algo, lo que siempre se da en ellos aunque también se dé en otras cosas. Pero ambos estaban de acuerdo que los hombres podían cultivar la moralidad y llegar a ser sabios.

Principios vitales del organismo.

Hay un parecido con la teoría de Aristóteles sobre el principio vital de los seres queera el alma, distinguiendo no obstante tres niveles: el alma vegetativa propia de todos los seres vivos incluidas las plantas; alma sensitiva que solo lo poseían los animales y el alma intelectiva propia del hombre.

Xun Luang llama sheng al principio vital de todos los seres vivos incluidas las plantas; zhì, conocimiento sensible propio de los animales y yì, sentido de justicia y rectitud que solo poseían los hombres.

La diferencia entre la filosofía griega y la china es que la segunda pone como distintivo del hombre con los demás seres su moralidad.

El origen social de la moral.

El hombre de por sí es un torbellino de tendencias anárquicas. Es la sociedad la que canaliza esos deseos o tendencias en un solo beneficio para todos.

El hombre necesita organizarse para compensar la debilidad física con los demás seres, para producir los bienes que necesita y que individualmente sería imposible conseguirlas y para ello necesita una moral que permita la convivencia.

Los deseos son muchos y los bienes escasos. Esto puede traer conflictos y , por ello la necesidad de una moral que lo impida. Así nace la moral de forma pragmática y los antiguos reyes establecieron reglas de conducta (lì) y de rectitud moral (yì) a fin de terminar con este caos.

Rechazo de la doctrina del cielo.

Xun rechazaba todo sobrenaturalísmo a diferencia de Mencius, además era partidario del control social y no de la libertad moral.

El cielo cumple su propia regularidad y no se ocupa de los hombres.

Xun no solo acepta el deber como criterio de moralidad sino también e provecho. El hombre que conoce su capacidad mental, conoce su naturaleza y olvida de especular sobre el universo y el cielo. El soberano será aquel que unifique todas las opiniones en una y proceda a la rectificación de los nombres.

Los Legistas.

Durante la época de los Estados en guerra (S V a.c. – hasta el año 221 a.c.), la anexión de nuevos territorios por parte de los Estados vencedores, demandaban la necesidad de una buena organización política que permitiera al soberano gobernar correctamente.

Hombres más realistas y expertos en política que los letrados atenderían estas demandas: los legistas. Eran hombres de método pretendían métodos infalibles para la dirección correcta del estado. Para ellos el éxito del soberano no depende de su virtud sino de la aplicación de un método oportuno.

Han Fei. Los premios y los castigos.

Como buen discípulo de Xun Luang, Han Fei aceptaba la naturaleza mala del hombre, sin embargo, tratar de reformarla mediante la cultura era utópico.

Lo que hay que hacer es buscar el método de gobierno adecuado a esa naturaleza. El soberano no debe basar su gobierno sobre la esperanza de que los hombres hagan el bien sino que debe obligarlos a no hacer el mal mediante premios y castigos. El soberano debe actuar según la naturaleza de los hombres que se mueven entre sentimientos de gusto y disgusto.

Los premios y los castigos deben ser expresados en leyes severas.

No vale la pena adoptar la benevolencia, la rectitud, el amor y el afecto. Solo los castigos severos y las penas duras pueden mantener el Estado en orden.

El método tenía dos prioridades: la agricultura y la guerra. La agricultura era el tronco de la economía según los legistas y esta solo se podía desarrollar mediante la desfeudalización de las tierras y la libertad de los campesinos.

El comercio era rechazado porque no producía beneficio al Estado y los comerciantes siempre viajaban. La guerra era la principal actividad del Estado y la fuente de los premios. A tantas cabezas recogidas tantas tierras y beneficios obtenidos.

La antigua nobleza será abolida y habrá una nueva jerarquía según el cumplimiento de las leyes por los hombres. Cualquiera puede ser admitido, según su mérito, en los cargos de la administración, pero los que no cumplan con tal cargo serán ajusticiados.


Yang Zhu y Laozí : El daoísmo.

Los daoístas despreciaban toda convención social y predicaban la vida espontánea y natural. Armonizando con la naturaleza y sintonizando con el dao, fondo último del universo.

Para ello uno debe olvidarse de la sociedad y preocuparse por sí mismo; valorar su propia vida y despreciar las posesiones y riquezas. Es “el principio de cada uno para sí”, “lo importante para mí soy yo”. El sabio es aquel que “se encuentra más allá de todo bien y de todo mal, de la ambición y la compasión”, decía Yang Zhu. Toda su doctrina maoísta se encuentra en el libro del llamado Laozî (viejo maestro) posterior a Yang Zhu.

El dâo.

El mundo es un conjunto de manifestaciones de la naturaleza. Pero detrás de todas ellas se encuentra algo permanente e invariable, el dâo.

El Dao es aquello que no admite nombre, principio primero e indeterminado de todas las cosas. Las genera y toma tantos nombres como cosas. Pero esos nombres no son sus nombres sino el de las manifestaciones del dâo.



El dâo que puede expresarse con palabras
no es el dâo permanente.
El nombre que puede ser nombrado
no es el nombre permanente.
Lo que no tiene nombre (wú ming)
es el principio de todos los seres.
Lo que tiene nombre (yôu míng)
es la madre de todas las cosas.
La permanente ausencia de deseos
permite contemplar su esencia escondida.
La. constante presencia de deseos
lleva a contemplar sus manifestaciones.
Ambos tienen el mismo origen,
Con nombres diferentes designan una misma realidad.
El profundo misterio
es la llave de las transformaciones de los seres.(Laozi)


De lo indeterminado nace el ser (algo determinado) y de la determinación nacen todas las cosas. Pero el dâo universal en cuanto determinado en un género particular de cosas se llama dé (esencia) de las cosas, equivalente al areté griego.

El dâo es similar al concepto de apeirón de Anaximandro. El ideal del sabio maoísta es apartarse de las cosas y dejarse guiar por la naturaleza, realizar su dé que es la identificación con el dâo.

El retorno.

El dâo es un eterno proceso. Es como un péndulo, una vez alcanzado el extremo de un ciclo, se produce el retorno hacia el extremo opuesto.

Es la ley básica de la naturaleza. Por eso se debe desear lo contrario a lo que realmente se desea, porque por ley de la naturaleza recibiremos el extremo opuesto.

La unión con el dâo.

Las virtudes no son malas, pero demuestran la falta de espontaneidad y decadencia de la naturaleza. Por esto, “el hombre de virtud superior carece de virtud, y por ello precisamente la posee”.
Las virtudes propugnadas por los daoístas son la simplicidad, la naturalidad, la espontaneidad, la frugalidad, la blandura, la falta de pretensiones, deseos o ambiciones, incluso la vaciedad interior y ausencia de erudición. Todo esto nos lleva a la identidad con el dâo.

Alcanzar el vacío es la norma suprema,
conservar 'la quietud es el máximo principio.
Del devenir abigarrado de los diez mil seres,
contempla su retorno.
Innumerable es la variedad de los seres,
mas todos retornan a su origen.
Es la quietud.
La quietud
es .retornar a la propia determinación.
Retornar a la propia determinación es lo permanente.
Conocer lo permanente
es la iluminación.
Quien conoce lo permanente, todo lo abarca.
Quien todo lo abarca...
se identifica con el ciclo.
Quien se identifica con el ciclo, se hace uno con el dúo.
Quien se hace uno con el dúo, vive largo tiempo.
Hasta el final de sus días permanecerá libre de todo peligro.

Cuanto menos hagamos, mejor. La no acción, nuestra no intervención evitara resultados contraproducentes. Al renunciar a todo objetivo no podremos fracasar, así se alcanza la tranquilidad.

Según su filosofía política, el Estado no debe actuar sobre el pueblo, tratar al pueblo como niños pequeños: naturales, ignorantes, inocentes y rebosantes de blanda espontaneidad.



Zhuang Zhou: la naturaleza de cada cosa.

“Al principio solo había la nada y la nada carecía de nombre. De la nada originó al uno, que tenía existencia, pero carecía de forma. De ese continuo informe nacieron las cosas por la fuerza del dé”.

Zhou propugnaba el respeto por la naturaleza de las cosas,

“lo que es de la naturaleza en interno, lo que es del hombre es externo”.

Por ejemplo, una jaula así sea dorada va en contra de la naturaleza del pájaro. Debemos tratar a los seres como lo que son y no como lo que quisiéramos que sea.

Relativismo.

Todas nuestras opiniones, gustos y juicios de valor están determinados por nuestra naturaleza. Los seres que poseen otra naturaleza tienen otros gustos, opiniones, etc.

Para cada animal lo bueno es aquello que coincide con su naturaleza, con su dé, y lo malo aquello que no coincide. Por eso lo bueno para uno es malo para otro, lo bello para uno es feo para otro, etc.

En una discusión toda verdad es parcial. Los hombres discuten sobre opiniones y sus verdades difieren según su naturaleza, por eso, son verdades parciales. La verdad total y única es el dâo y el dâo es aquello de locuaz no se puede hablar, e inefable, no tiene nombre. Así pues el sabio debe abstenerse de opiniones ya que al hacerlo niega el dâo, la verdad total.

Intuición del dâo.

Pero detrás de toda discusión hay algo indiscutible, entre todo lo distinto existe algo indistinto, algo por lo cual todas las cosas son, algo que está en ellas, algo que es todas esas cosas a la vez, el dâo.

Bajo el punto de vista del dâo todo son lo mismo, desaparecen las contradicciones, lo malo es bueno y lo bueno es malo también.. Ésta es la intuición del dâo, darse cuenta que todas las cosas son una y que no existe contradicciones ni antonimias.

El dâo.

El dâo es para nosotros lo que el mar es para los peces. Esta en todo lo existente. Existe antes de todo, incluso antes de los dioses.

Nada se crea ni se destruye, pero si se transforma. La muerte es lo más natural del mundo, un episodio más de la transformación de la materia., es la ley del dâo y en ella no hay nada triste. El dâo es el transformador y el transformado.

La sabiduría.

El sabio acepta su destino, no sobresale. Sabe que al hacer el mal ganará enemigos y al hacer el bien se ganará envidias.

Renunciar a la fama y a la erudición, identificarse con el dâo, esa es la sabiduría.
“El hombre perfecto carece de yo, el hombre espiritual carece de logros, el verdadero sabio carece de fama”.

Muchas críticas se le hacía a este ideal de sabio “inútil” para si mismo como para la sociedad. Pero para los maoístas era un elogio ya que ellos preconizaban “la utilidad de la inutilidad” ya que los animales y plantas menos útiles son los que más sobreviven. “No hay árbol útil que viva sus años naturales”. El ideal de vida es un ideal asocial, el sabio se preocupa de sí mismo no de los demás.


SINTESIS:

Como hemos visto el pensamiento filosófico en china es de exquisito bagaje. Desde problemas morales pasando por gnoseológicos y metafísicos.

la filosofía china se desarrolló conforme a su propio contexto y peculiares componentes que lo diferencian de occidente.

Con una preocupación más moral por parte de los letrados, una filosofía pragmática de los moístas y teorías metafísicas de los maoístas China a demostrado al mundo occidental que la filosofía no es propiedad del antiguo mundo sino un modo y posibilidad de pensar y actuar que existe en la naturaleza del hombre, la cual unos cultivan y otros no.

Después de estudiar el pensamiento filosófico en China podemos decir que antes de Hobbes existió un Mo Di y un Xun Kuang, quienes lo adelantaron en su teoría de un estado natural de conflicto y egoísmo entre los hombres.

Aasí como Anaximandsro y su concepto de “apeirom” existió un Yang Zhu y un Xun Kuang con su concepto y teoría del dâo más profunda y rica que el del griego antes mencionado. Esto solo por mencionar algunos ejemplos que nos llevan a afirmar que SÍ HUBO FILOSOFÍA EN LA ANTIGUA CHINA.

(Fuente: MOSTERIN, JESUS:Historia de la Filosofía, T.2, pgs 104-212)